La persona alcanza esta capacidad en la medida en que realice un ejercicio introspectivo que le permita conocerse a sí mismo, y de esta manera realiza el proceso de elegir las creencias, las costumbres, los hábitos y los valores a los cuales se adhiere, en últimas, se convierte en una serie de decisiones, en actos concretos y finalmente, en un estilo de vida.