Con este tipo de bases de datos es posible visualizar y analizar los datos presentes, pero resulta difícil realizar estudios sobre la evolución de la información. Por ejemplo, no sería posible analizar cómo han evolucionado los datos en 2015, 2016, 2017, 2018 y 2019, ya que la base de datos solo contendría los datos más recientes, es decir, los que figuran tras la última modificación. Es por ello que para el estudio de variables a lo largo del tiempo o para análisis de business intelligence se suelen emplear las bases estáticas.
Son más complejas de mantener, ya que hay que estar actualizándolas constantemente, lo cual también puede dar lugar a datos erróneos, incompletos o desactualizados.