Sus narradores convirtieron regiones, personajes y conflictos específicos en literatura, construyendo unidades narrativas con enfoques ideológicos diversos. Su objetivo principal era abordar el problema de la tenencia de la tierra, y los campesinos que la trabajaban. Entre muchas otras, se destacó la figura del "tirano".
En general, prestó una mayor atención a la realidad rural, expresó una proximidad con los grupos desposeídos y buscó técnicas nuevas para expresar el universo.