Selección de la Vía y Presentación del Caso: Definida la estrategia, el profesional se encarga de incoar el proceso adecuado conforme a la normativa. Si se optó por la reconsideración administrativa, el abogado tributario redacta el escrito de reconsideración cumpliendo los requisitos legales (exposición concreta de los motivos de inconformidad, interposición dentro del plazo legal, etc., según Art. 58 del Código Tributario). El asesor formula argumentos técnico-jurídicos sólidos, invocando el Código Tributario, reglamentos y principios aplicables, y aporta la documentación soporte (informes contables, dictámenes periciales, jurisprudencia relevante). Esto lo hace de manera ordenada y comprensible para los funcionarios de la DGII. El profesional actúa como interlocutor técnico del contribuyente frente a la Administración: traduce los hechos económicos al lenguaje jurídico-tributario y viceversa, de modo que no haya malos entendidos. Además, se asegura de cumplir con formalidades procesales (pago de tasas, poderes, notificaciones) para evitar inadmisiones por tecnicismos. Esta rigurosa presentación inicial hecha por expertos en la materia sienta las bases para un proceso más ágil y enfocado en lo esencial del conflicto.