Las infecciones gastrointestinales son provocadas por microorganismos como bacterias, virus, parásitos y hongos que afectan el tracto gastrointestinal, generando síntomas como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre. Estas infecciones pueden originarse por la ingestión de alimentos y agua contaminados, contacto con superficies y personas infectadas, incluso a través del contacto sexual y la exposición a heces contaminadas. El tratamiento varía según la causa e incluye antibióticos, antivirales, antiparasitarios, probióticos y antifúngicos. La prevención se centra en prácticas de higiene, como lavado de manos, cocción segura de alimentos, limpieza adecuada de utensilios y evitando el contacto con personas enfermas.
Salmonelosis
Infección por Escherichia coli
Gastroenteritis viral