El proyecto de Aprendizaje Servicio (AS) puede surgir de distintas fuentes: el interés de los estudiantes o una necesidad específica de la comunidad. Se inicia compartiendo la idea con el grupo escolar y se expande a medida que avanza, involucrando a toda la comunidad. A veces, la motivación nace de experiencias personales de los estudiantes, por lo que se recomienda empezar con actividades de sensibilización para enriquecer la concepción del proyecto y generar compromiso. Es importante involucrar a aliados, colaboradores y actores relevantes, como la comunidad escolar y la familia, desde el inicio, para que todos se conviertan en protagonistas tanto del aprendizaje como del servicio. Esto ayuda a consolidar su compromiso a lo largo del proyecto.