Las sustancias no nutricionales que más habitualmente se ingieren son papel, jabón, ropa, pelo, lana, tierra, yeso, polvo de talco, pintura, goma, metales, cenizas, hielo, etc.
La comorbilidad más habitual es con discapacidad intelectual y con trastornos del espectro autista, aunque puede darse en la esquizofrenia y en los trastornos obsesivo-compulsivos.