La identidad corporativa permite que las empresas puedan transmitir y comunicar de una manera clara sus objetivos, valores y filosofía para diferenciarse de otras organizaciones.
A la hora de establecer la identidad corporativa hay que considerar tanto factores internos –como definir la visión, misión y valores– como externos –creación de marca, slogan, identidad gráfica, logotipo, isotipo, etc.-.