En esta tercera etapa del desarrollo psicomotor, el bebé ya sabe caminar e incluso puede llegar a subir escaleras. Intenta, por otro lado, moverse de otras formas, corriendo o saltando. Su capacidad para agarrar objetos es mayor y, además, es capaz de utilizar herramientas para realizar actividades como, por ejemplo, pintar un dibujo o amontonar partes de un juego de construcción.