El examinador pide que el paciente siga con los ojos, sin mover la cabeza, los movimientos de los dedos del examinador; los dedos parten de la posición central, y son llevados en dirección horizontal, vertical y oblicua, cubriendo ocho direcciones, hasta donde los ojos del paciente ya no los pueden seguir, para regresar siempre a la posición primaria central