A finales del siglo XIX, el fisiólogo ruso, I. P. Pavlov realizó experimentos sobre la digestión,
galardonados con el Premio Nobel de Medicina en 1904. Mientras hacía estas investigaciones,
Pavlov descubrió que los estímulos emparejados con el alimento elicitaban
también la salivación, y se embarcó en un estudio sistemático de lo que ahora se
denomina condicionamiento pavloviano, clásico o respondiente (