Encima de la esfinge de Gizah hay unos corredores, esperando la salida de su carrera. Uno de ellos se despeña y se mata. En el suelo, su viuda llorosa recibe un maletín con dinero.
El funcionario saca un arco con flecha y dispara a una diana, pero mata a la viuda. Le detiene la policía y un abogado le deja libre.
El funcionario se mete en un colegio a estudiar y de un armario sale un travesti y se pone a estudiar también. En la clase hay una bandera LGBT y no se discrimina a nadie.
Por la clase pasa un nazareno con un cirio, en procesión y se pone a desconectar todos los dispositivos digitales. Se quita la capucha de nazareno y es la estatua de la libertad con un megáfono, que reparte a todos un casco de seguridad.
Se acaba el cole y el funcionario va de vacaciones, en bañador con una sombrilla y un balón de playa. En la playa se encuentra con el señor jubilado de UP con los globos, que lleva una tarjeta sanitaria. En la playa también hay un grupo de mecánicos profesionales, que se agarran de la mano.