En este período, se acrecienta su desarrollo intelectual, consolidan sus capacidades físicas, aprenden los modos de relacionarse con los demás y aceleran la formación de su identidad y su autoestima. Por su parte, Griffa y Moreno explican que, los niños a los 6 años comienzan una etapa signada por el desarrollo de su iniciativa personal, donde logran cristalizar metas e intereses individuales y cierto grado de control en la expresión de sus emociones y sentimientos, que se suma a una relativa estabilidad psicológica y corporal, lo que permite que el aprendizaje comience a desempeñar un rol central en el desarrollo.
(UNICEF 2005), es una etapa de la vida centrada en el aprendizaje que se da en las aulas, el juego y la relación con los demás. Por lo tanto, esta es una etapa crucial en la que los niños dedican toda su energía e interés a aprender, jugar y descubrir las relaciones con los demás, que son tres pilares o actividades importantes para su desarrollo en esta etapa de la vida.