Sirven para identificar correctamente a los autores intelectuales de ciertas ideas, hipótesis o teorías y que según el área de conocimiento se deben escribir según unos lineamientos u otros también se pueden referenciar muchos tipos de fuentes, no solo libros, sino también revistas, monografías, periódicos, tesis, sitios web, redes sociales, blogs, documentos legales, bases de datos, entrevistas en video, programas de radio e incluso podcasts. Así, protegemos las ideas de cada autor, independientemente del formato original en el que fueron escritos o dichos.