El reduccionismo es un enfoque que se basa en la creencia de que la complejidad de la tecnología educativa se puede reducir a sus componentes básicos, lo que permite un mejor entendimiento y control de su uso. En otras palabras, el reduccionismo defiende la idea de que la tecnología educativa se puede entender mejor al analizar sus partes individuales y sus funciones específicas. Desde una perspectiva reduccionista, la tecnología educativa se puede dividir en diferentes herramientas y dispositivos, como el uso de dispositivos móviles, tabletas, ordenadores, entre otros. Cada uno de estos elementos tiene una función específica y puede ser utilizado de manera individual o en conjunto para lograr un objetivo educativo determinado. El reduccionismo se centra en la identificación y evaluación de las herramientas tecnológicas individuales, en lugar de considerar cómo estas herramientas interactúan entre sí para crear un ambiente educativo más complejo.