En México, la tasa del 10% de IVA (Impuesto al Valor Agregado) se aplica a la venta de bienes y servicios considerados como no esenciales, tales como espectáculos públicos, servicios de hospedaje, servicios funerarios, servicios de peluquería y estética, alimentos preparados y bebidas en establecimientos de comida rápida, entre otros.