Una vez finalizada esta etapa, el individuo recupera un comportamiento que podría ser calificado como normal, pero su estado cerebral a quedado "Marcado" por la droga, sus sistemas neuronales, no han vuelto a la situación previa de consumo, si no que se han adaptado a un nuevo estado comportamental, aunque ya no existe la necesidad imperiosa de tomar la droga, permanece una predisposición latente a su consumo.