PMBOK: Tiene como objetivo identificar y priorizar los riesgos antes de que ocurran.
ISO 21500: Define los grupos de procesos: Inicio, Planificación, Implementación, Control y Cierre.
ISO 31000: Abarca una serie de técnicas de evaluación de riesgos que indican cuáles son válidos para la identificación, cuantificación y cuáles nos dan un resultado económico, o hay que combinar por apoyo, búsqueda o análisis de escenarios.
COSO: Su origen radica en un grupo de trabajo que elabora documentos, manuales e informes, con el fin de establecer el análisis y el control dentro de la empresa.
Se basa en 11 principios que encajan con toda la estructura de la organización y que están relacionados con toda las normativas de la implementación de riesgos
ISO 31000
Crear valor: Se refiere al proceso de aprovechar las oportunidades y tomar decisiones informadas para lograr los objetivos de la organización y aumentar el valor para sus partes deseadas.
Trata explícitamente la incertidumbre: Se enfoca en identificar analizar y evaluar la incertidumbre asociada con los riesgos de la organización.
Forma parte de la toma de decisiones: La gestión del riesgo debe ser considerada como un factor relevante en la toma de decisiones, de manera que se tomen en cuenta los posibles riesgos asociados a cada decisión y se adopten medidas para mitigarlos adecuadamente.
Está integrada en los procesos de la organización: La gestión del riesgo debe estar integrada en los procesos de la misma.
Es sistemática, estructurada y adecuada: Se basa en políticas, procedimientos, y prácticas claras y coherentes con la organización.
Esta basada en la mejor información posible: Se deben considerar todos los datos, información y conocimientos disponibles para identificar, analizar y evaluar los riesgos y oportunidades de manera adecuada y precisa.
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Tiene en cuenta factores humanos y culturales: Reconocer que las personas tienen diferentes perspectivas y habilidades para identificar y evaluar los riesgos.
Es transparente e inclusiva: Significa que debe haber una comunicación clara y abierta en toda la organización y con todas las partes interesadas relevantes.
Es dinámica, interactiva y sensible al cambio: El proceso de gestión de riesgos debe ser flexible y capaz de adaptarse a los cambios del entorno, los objetivos y las circunstancias de la organización.
Facilita la mejora continua de la organización: La gestión de riesgos debe ser vista como un proceso continuo que involucra a todos los niveles de la organización y que busca mejorar su capacidad para enfrentar la incertidumbre y tomar decisiones informadas.
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