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EL NIÑO Y ADOLESCENTE COMO CIUDADANO MEXICANO, El valor fundamental para…
EL NIÑO Y ADOLESCENTE COMO CIUDADANO MEXICANO
Este derecho está contemplado en la Convención sobre los Derechos del Niño, mismo que está garantizado en la Ley para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes
o admitir que los niños y adolescentes tengan este derecho es negar la obligatoriedad de la ley
y el respeto a los convenios internacionales de los cuales México forma parte y de los cuales se derivan estas obligaciones.
Los niños y adolescentes han sido excluidos, marginados de la participación en la constitución de su historia
Bajo el contexto de la participación del niño y adolescente en temas que los afecta directa o indirectamente
La deliberación cobra sentido cuando hablamos de la obligación del adulto de escuchar y aprender de las ideas
conduciéndonos a un ambiente de cooperación social
Quien mejor que
Los mismos niños y adolescentes para que
expresen sus necesidades y problemas por las que atraviesan
brindando opciones de satisfacción y resolución
Brindando opciones de satisfacción y resolución
Con el fin de:
formar a un ciudadano responsable y activo para las obligaciones
Con un nivel de desarrollo psicológico propios de cada etapa del desarrollo humano
El ser ciudadano en México está limitado a lo establecido en el artículo 34 constitucional,
menciona que son considerados ciudadanos
únicamente los varones y mujeres que, siendo mexicanos, hayan cumplido los 18 años de edad.
Bajo este esquema los niños y adolescentes no son considerados ciudadanos mexicanos.
De acuerdo a las diversas etapas por las que atraviesa el niño y adolescente durante su desarrollo
el menor de edad va desarrollando cualidades, características y habilidades propias de su edad
Por lo que tener un razonamiento propio se presenta en la etapa de la adolescencia.
Los niños no comprenden de impunidad, corrupción, desvirtuación, pactos sucios, presión política, promesas incumplidas, favoritismo y manipulación, luego entonces, no son personas capaces de ser ciudadanos mexicanos.
No se permite que un niño y adolescente sean considerados ciudadanos con los derechos y obligaciones que conlleva esta participación, debido a que los menores de edad no tienen la capacidad de razonamiento, de cumplir con ciertas responsabilidades.
El derecho privado reconoce al menor de edad como sujeto de derecho, aunque con una incapacidad de obrar.
El derecho público no reconoce al niño como ciudadano, debido a que la participación supone un ejercicio de la libertad, y el menor de edad carece de la madurez suficiente como para acceder a su disfrute.
La urgencia de que los jóvenes conozcan los valores democráticos en la práctica
de modo que al participar los ciudadanos lo hagan informados y, por decirlo así, libremente, con pleno conocimiento de causa
resulta “indispensable para no cejar en el empeño de elevar el nivel de la cultura cívica propiamente democrática
Para lograr este objetivo es necesaria y urgente la plena participación de los adolescentes y la educación cultural democrática de niños y adolescentes
El concepto de ciudadanía definido por el Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes como un “estado jurídico de plena participación en la comunidad estatal”
Declara que el niño es titular de todos los derechos declarados en los tratados internacionales sobre derechos humanos
Los derechos básicos como libertad de expresión, asociación y reunión están contenidos
Políticos como en la Convención sobre los Derechos del Niño
en el Pacto Internacional de Derechos Civiles
Reconocer a los niños y adolescentes como personas, es simplemente reconocer lo que los tratados internacionales y las leyes mexicanas mencionan dentro de su contenido “todos somos personas con derechos”
La protección y respeto a los derechos fundamentales del niño y adolescente no empieza y termina en la firma y ratificación de los diversos instrumentos internacionales relativos a su protección
La libertad de decisión depende en gran parte de la implementación de la Convención Internacional
de proveer al niño y adolescente de información,
de su libertad de expresión
contar con espacios de debate y de discusión
y de la libertad que los padres le brinden al niño y adolescente para hacerlo consciente de las determinaciones que toma y de las responsabilidades que conlleva.
En el artículo del Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN) se declara, con gran certeza, que si las personas no son capaces de ejercer sus derechos como ciudadanos, la democracia no existe.
No hay democracia sin ciudadanía, así como no hay democracia sin niños.
Si los adultos no tienen la apertura de escuchar, comprender y tomar en cuenta las opiniones de los niños y adolescentes
En temas concernientes a su desarrollo, con tolerancia y respeto, la posibilidad de convertir al niño y adolescente en un ciudadano reconocido constitucionalmente, se denota muy remotamente
La participación de los niños y adolescentes como ciudadanos activos no los priva de vivir su niñez.
Esta participación debe tener un grado en relación directa con el nivel y etapa de su desarrollo cognitivo.
Durante la niñez y adolescencia el menor tiene un nivel de conciencia y responsabilidad propias de su edad.
El valor fundamental para la participación del niño y adolescente en la vida política del Estado es la tolerancia.
es importante aprender a escuchar y tomar en cuenta las opiniones de los individuos, es el valor de la tolerancia.
Bibliografía: Canché, L.E. (2012). El niño y adolescente como ciudadano mexicano. Boletín mexicano de derecho comparado, 45(135), 1023-1061.
Nombre: Yedra Cervantes Sara Adriana
Grupo: 2803
Materia: Práctica de Especialización I
Nombre del Profesor: Martínez Sierra Pedro Daniel.