Contratos de seguro de las cosas, son aquellos que cubren los riesgos que puedan afectar a los bienes materiales de una persona, ya sean bienes muebles o inmuebles. Estos contratos se conocen también como seguros de bienes o seguros patrimoniales. En México, los contratos de seguro de las cosas pueden cubrir una amplia variedad de riesgos, por ejemplo, los daños causados por incendios, robos, inundaciones, terremotos, entre otros. La cobertura que ofrecen los seguros de las cosas varía dependiendo de la póliza contratada y de los términos y condiciones establecidos en el contrato. Al contratar un seguro de las cosas, el asegurado paga una prima a la compañía de seguros, y a cambio, la compañía se compromete a indemnizar al asegurado en caso de que ocurra un siniestro que esté cubierto por el seguro.
Seguro de autos: Protege a los vehículos en caso de accidentes, robos, vandalismo y otros eventos.
Seguro de hogar: Protege a la propiedad inmobiliaria, muebles y otros bienes dentro de la casa en caso de robos, incendios, inundaciones y otros eventos.
Seguro de bienes comerciales: Protege a las empresas de pérdidas o daños a sus bienes comerciales, incluyendo edificios, maquinaria, mercancías, entre otros.
Seguro de transporte: Protege a los bienes durante su transporte, incluyendo el seguro marítimo, aéreo y terrestre.
Seguro de responsabilidad civil: Protege al asegurado de responsabilidades civiles derivadas de lesiones o daños a terceros y sus bienes.
Seguro de accidentes personales: Protege a la persona asegurada en caso de accidentes que puedan causar lesiones o la muerte.
Seguro de enfermedades y gastos médicos: Protege al asegurado en caso de enfermedades y gastos médicos, cubriendo los gastos de hospitalización, medicamentos, entre otros.