Realizar estas operaciones nos permite:
Describir la situación a estudiar en el contexto espacial y temporal en que se presenta. Por ejemplo: no es lo mismo hablar sobre enfermedades transmisibles en el medioevo que actualmente, ni en zonas rurales o urbanas.
Plantear elementos centrales empíricos (datos, estadísticas, relatos, experiencias, entrevistas)
Realizar una revisión del estado del arte (los conocimientos que la comunidad científica ya posee sobre el tema) -conceptos, clasificaciones, diferencias o debates, lineamientos teóricos que puedan fundamentar el problema.