Los medios masivos de comunicación y avances como la luz eléctrica, radio, cine, televisión e internet afectan la vida cotidiana. La televisión, en especial, ha modificado las dinámicas familiares, pues ha acabado con el diálogo y la verdadera comunicación. Sin embargo, no se propone rechazar los avances tecnológicos, sino fomentar el respeto a las tradiciones y costumbres.