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LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL - Coggle Diagram
LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Se distinguen 2 etapas durante el siglo XIX
Primera revolución industrial:
desde la segunda mitad del XVIII, en Inglaterra, hasta mediados del XIX, ya en toda Europa y Estados Unidos.
Segunda revolución industrial:
la segunda mitad del siglo XIX. El proceso se extenderá ya por todo el mundo.
La primera revolución industrial: Gran Bretaña
Revolución Agraria:
Progresos técnicos:
el tradicional sistema de cultivo basado en la rotación trienal será sustituido por el Norfolk de rotación continua incluyendo los forrajes para el ganado. Este nuevo método consiguió incrementar notablemente la ganadería, mejoraron la alimentación humana, introducción de nuevos cultivos como el maíz, el uso de máquinas en el proceso de cultivo y recolección, así como el inicio de la selección de especies o el uso de abonos químicos.
Propiedad de la tierra:
Tradicionalmente se seguía el sistema de openfield o campos abiertos que eran explotados de una forma comunal bajando notablemente la productividad. impulsaron la aprobación de las leyes de cercamiento (Enclosure Acts) que sustituyeron los viejos campos abiertos por propiedades privadas más pequeñas que era obligatorio cercar.
Revolución Demográfica:
Periodo de
crecimiento generalizado de la población
en Europa. Descenso de la mortalidad motivado por la mejora de la alimentación y por la caída de la influencia de las grandes epidemias. La mejora de la higiene urbana y los avances en la medicina también contribuyeron a esta situación. Natalidad muy alta.
Otros factores:
Finanzas:
Todos los beneficios obtenidos del comercio y de la explotación agraria se destinan ahora a financiar sectores industriales en clara expansión
Proliferarán los bancos por todo el territorio británico
Disponibilidad de materias primas y la cercanía a las fuentes de energía:
Contaba con una ventaja competitiva con respecto al resto de potencias europeas en los inicios de la Revolución. En el país británico podemos encontrar una fuente de energía en cantidades ingentes
Para su aprovechamiento aparece la máquina de vapor de James Watt
El acceso a numerosos territorios de ultramar le granjeaba también la disponibilidad inmediata de materias primas como el algodón o el hierro
Transportes:
El comercio interior se intensificó gracias a la construcción de carreteras y canales.
El comercio exterior: enorme poderío del imperio colonial británico, trajo una gran cantidad de materias primas y capitales para el desarrollo de la industria nacional
Modernización de los medios de transporte y vías de comunicación
Desarrollo del ferrocarril fue la gran empresa del siglo XIX. Impulsó la fabricación de raíles, vagones, locomotoras, etc., además de las infraestructuras necesarias. Convirtió la navegación en un medio de transporte indispensable en las grandes travesías marítimas y fluviales.
Mecanización industrial:
La aparición de las fábricas como grandes edificios en los que se concentraban obreros y máquinas para conseguir una mayor productividad
Estas transformaciones permitirán una mayor producción, mucho más rápida y barata, así como la sustitución del trabajo cualificado por otro de menor cualificación
En estas fábricas comienzan a utilizarse nuevas técnicas
Industria siderúrgica:
Minería del carbón mineral (coque), en sustitución del carbón vegetal, será la nueva fuente de energía. Numerosas comarcas se convertirán en centros mineros, tanto del carbón como de hierro.
La industria siderometalúrgica. El hierro era necesario para la fabricación de la maquinaria textil, de los útiles agrícolas y de los nuevos medios de transporte. Los esfuerzos irán dirigidos a obtener metales cada vez más resistentes y baratos. Una innovación importantísima será la invención de la pudelación y la laminación
Industria textil:
Se producían continuas innovaciones técnicas. Máquinas hidráulicas que exigían localizar las industrias junto a los ríos, pero que ofrecían una increíble productividad al aumentar la velocidad en la confección
Las expectativas de beneficio que ofrecía el sector textil atrajeron a los capitalistas dispuestos a invertir en un sector en expansión que podía ofrecer grandes ganancias.
La demanda de productos textiles aumentó considerablemente debido al crecimiento demográfico.
El desarrollo de los transportes organizó la articulación del mercado nacional.
La industria del algodón desplazó en magnitud a la tradicional de la lana. Este cambio se debió a:
Las grandes plantaciones de algodón en Norteamérica (colonias británicas hasta 1776), explotadas en régimen esclavista, proporcionaban materia prima abundante y barata a las factorías inglesas
La falta de reglamentaciones sociales en el proceso productivo del algodón, a diferencia de la rígida reglamentación gremial que encorsetaba al sector lanero
La prohibición de importar telas de algodón de la India (principal competidora de Inglaterra)