Este procedimiento es sumamente útil para trabajar imágenes que van a ser reproducidas a gran
escala, como cartelería en la vía pública, marquesinas, proyecciones en pantallas gigantes, mapeo,
etc. Sin embargo, antes de poder utilizarlas y reproducirlas como imágenes propiamente dichas
será necesario convertir esos vectores a mapa de bits. Claro que esa "conversión" o "exportado" lo
vamos a realizar recién después de haber llevado nuestros diseño en vectores al tamaño real en
que pensamos reproducirlo; de esta manera evitamos agrandarlo una vez que ya la hayamos
convertido a píxeles.