En la cuenta de errores y omisiones se registran todas las transacciones anteriores más aquellas que, por ser muy indeterminadas, no se habían cuantificado hasta ahora. Esto ayuda a equilibrar ambas columnas (la de ingresos y gastos) y a solventar discrepancias que pueda haber en las otras balanzas.
Una vez se han calculado todas las balanzas, se suman sus resultados y se obtiene el resultado final de la balanza de pagos.
Aunque podría realizarse un cómputo total de todas las cantidades sin segmentarlas en categorías, precisando simplemente si son ingresos o gastos, de este otro modo se obtiene no solo una visión general de la economía nacional, sino también una específica de cada tipología de transacción.