Es el proceso de preparar un dispositivo de almacenamiento, como un disco duro, una unidad de estado sólido, un dispositivo flash, etc., para almacenar información y para su uso. Es una acción necesaria para borrar todos los datos antiguos y limpiar el disco para que pueda ser utilizado de nuevo. Además, también permite instalar un nuevo sistema operativo y mejorar el rendimiento general del disco.