En sus inicios, la psicología era una rama de la filosofía, entendida como la disciplina encargada de estudiar las ideas y representaciones que conforman la experiencia humana. En un principio, su enfoque estaba ligado al estudio del alma desde una perspectiva religiosa. Sin embargo, con el tiempo, la psicología evolucionó y, gracias al desarrollo del método científico, se consolidó como una disciplina independiente dedicada al estudio del comportamiento y los procesos mentales.