La denuncia y querella sólo comienzan un procedimiento penal, y se diferencian porque con la presentación de la querella, el denunciante muestra su voluntad de presentarse como parte acusadora, mientras que, en la denuncia, no es obligatorio que este lo haga, esto es debido a que en casos como en la comisión de delitos graves, aunque el ofendido o la victima retire su denuncia esta se seguirá de oficio por el ministerio público.