El mecanismo de actuación periférica, requiere indispensable la existencia de receptores específicos para esta hormona, a nivel de tejidos periféricos y también en órganos como pulmón, riñón, hígado, músculo esquelético, testículos, islotes pancreáticos, estómago, tejido adiposo (blanco y marrón) y células hematopoyéticas.