También se hizo una nueva ley de enseñanza, que aumentaba la obligatoriedad hasta los 16 años, y se reformó el ejército con su profesionalización. Paralelamente, España ratificó en un polémico referéndum (1986) su permanencia en la OTAN, a la que se había integrado en 1982.
Ante las matanzas de los atentados de ETA, el gobierno impulsó una política antiterrorista, que derivó en una "guerra sucia" practicada por los GAL (grupo antiterrorista al margen de la ley). Esto junto a las disensiones internas socialistas y los casos de corrupción, obligaron al gobierno del PSOE a convocar unas elecciones anticipadas en 1996.