La transpiración es el proceso principal que utilizan las plantas para devolver el excedente de agua, que mantienen en su interior, a la atmósfera. Este proceso es sumamente importante, pues, el 10% del vapor de agua que se encuentra en la atmósfera terrestre, llega allí gracias a este proceso biológico. Además, la transpiración es la única opción que tienen las plantas para sobrevivir en un ecosistema donde haya un nivel permanente de sequedad.