La tarea de la administración, es definir los objetivos de la organización y transformarlos en acciones organizacionales por medio de la planeación, la organización, la dirección y el control de todos los esfuerzos realizados en todas las áreas, y los niveles de la empresa, con el fin de alcanzar dichos objetivos de la manera más adecuada para la situación, y de garantizar la competitividad en un mundo de negocios complejo y saturado de competidores.