El Zinc es esencial para el funcionamiento del sistema inmunológico, la síntesis de proteínas, la división celular, la cicatrización de heridas, el metabolismo de los carbohidratos, la función cognitiva, la reproducción y el desarrollo normal durante el embarazo y la infancia. Su deficiencia provoca síntomas como retraso en el crecimiento y desarrollo en niños, disminución del apetito, pérdida de peso, debilidad, alteraciones en el sentido del gusto y olfato, problemas en la piel y uñas, cicatrización lenta de heridas, alteraciones en el sistema inmunológico y aumento del riesgo de infecciones