Don Diego se encuentra en la posada de Alcalá de Henares, esperando a que vengan Doña Irene y su hija, para así poder cerrar el matrimonio con la hija. Cuando llegaron estuvieron hablando un rato Irene y él, porque Paquita no hablaba casi nada era muy obediente y sólo respondía a lo que su madre dijese ya que tampoco la dejaba opinar, porque se tenía que casar con él si o si, aunque ella no quisiese, porque ella de verdad estaba enamorada de Don Carlos pero nadie lo sabía en ese momento. Al rato entró en la posada Don Carlos y su criado, Rita estuvo hablando con Calamocha un buen rato.