uno de los factores más importantes en cuanto a su participación en el logro de los distintos objetivos perseguidos por los eslabones de la cadena de valor, es la remuneración de la labor que desarrollan, en relación de dependencia, los recursos humanos de la organización. Es importante la aclaración respecto a la caracterización del recurso humano que desempeña sus actividades en relación de dependencia, puesto que aquel que trabaja por su cuenta y, por lo tanto, no tiene relación de dependencia con la organización, no significa un problema en cuanto a su seguimiento. Su remuneración, que no es más que el valor que factura a la organización, está directamente vinculada al servicio que presta y, por ende, es perfectamente asignable al objeto de costo que le dio origen. La relación con este recurso humano es de tipo contractual y su comienzo está relacionado con distintas modalidades: evaluación de antecedentes, concurso, o (en el caso de entes públicos, cuando el monto de la contratación lo exige) licitación. Por su parte, la culminación de la relación, salvo en aquellos casos en que existe un contrato con cláusulas de rescisión, estará vinculada a la finalización del plazo contractual o a la culminación de la tarea que dio origen a la contratación y, por lo tanto, no representa ningún costo para la organización.