En primer lugar, fue necesario que los filósofos asociacionistas británicos establecieran, sobre una base filosófica sólida, la idea de que los contenidos de la mente se forman partir de las experiencias vividas por las personas. Por tanto, el antecedente de la voluntad de elección, el pensamiento, está determinado por los acontecimientos a los que hemos sido expuestos, Dicho de otro modo, el determinante último de la conducta, la voluntad, no era libre sino más bien función de las experiencias personales, que podían ser conocidas y utilizadas para predecir cambios de la voluntad.