Dolores se apuntó al Partido Comunista. Contaba sus ideas tan bien que empezó a brillar. Poco después, hubo una revolución obrera en Asturias y Dolores se preocupó por los niños huérfanos, a los que les buscaba familia. Dos años más tarde, estalló en España la Guerra Civil entre fascistas y comunistas, y Pasionaria, que estaba del lado de los comunistas, los animaba gritando: