En abril en 1525, el gobernador de Castilla de Oro, Pedrerías Dávila, envió una carta al Rey Carlos V, en donde se refería al "estrecho dudoso" como la vía acuática natural que suponía comunicaba a los océanos Atlántico y Pacífico, a través del Istmo Centroamericano, v se le llamaba dudoso porque había visto tal canal, a pesar de la intensa búsqueda.