Patrimonio cultural inmaterial o intangible. Es aquel integrado por aspectos no físicos. Incluye tradiciones, prácticas, creencias y conocimientos, tales como idiomas, cantos, bailes, comidas, celebraciones, juegos tradicionales.
El patrimonio cultural. Es fruto de la creación humana a lo largo del tiempo. Está formado por bienes materiales e inmateriales que, en conjunto, constituyen un testimonio de actividades y prácticas ancestrales, heredadas como un recordatorio o un símbolo a las nuevas generaciones. Una estatua, una obra arquitectónica o un poema pueden ser parte del patrimonio cultural de una comunidad.
El patrimonio natural. Hace referencia a los lugares, seres vivos u otros elementos significativos de la naturaleza. Este tipo de patrimonio es recibido por la humanidad sin que ella misma participe en su confección. Puede ser una caída de agua particularmente alta, una selva enormemente biodiversa o una isla habitada por especies animales únicas en el mundo.
El patrimonio mixto. Son aquellos ambientes naturales modificados por la acción humana (conocidos como paisajes culturales), asociados a prácticas y creencias significativas de un pueblo. Por ejemplo: Un bosque o una montaña de valor cultural para una comunidad, en el que se han trazados senderos, edificado monumentos o en los que se celebran ritos.