Acceder a la justicia implica transformar una situación, que puede no ser vista inicialmente como un problema, en un cuestionamiento de naturaleza jurídica. Este proceso requiere varias etapas: primero, reconocer la existencia de un problema; luego, identificarlo como un asunto jurídico; después, señalar a la persona responsable; convertir el problema en una demanda judicial o administrativa y seguir el proceso correspondiente; y finalmente, hacer efectiva la decisión judicial o administrativa para restaurar el derecho violado o reparar el perjuicio
- Reconocer la existencia de un problema
- Identificarlo como un asunto jurídico