Las personas con discapacidad múltiple pueden presentar limitaciones en varias áreas del desarrollo, como el movimiento, la comunicación, la cognición o la percepción sensorial; dependencia de apoyos especializados para realizar actividades diarias, dificultad en la interacción con el entorno debido a la combinación de limitaciones físicas, sensoriales y cognitivas, alteraciones en el desarrollo del lenguaje y la comunicación, mayor riesgo de problemas de salud asociados, como epilepsia, dificultades respiratorias o trastornos metabólicos, entre otros