Desde estos aprendizajes, el cambio más importante que debo hacer como terapeuta, es prestar atención a la definición que hacen los consultantes sobre ellos y sobre la realidad que los rodea, las palabras y los adjetivos que utilizan, para desde ahí, co- construir junto con ellos, a través del lenguaje, una realidad y una identidad más amable con sus necesidades, sus emociones y sus historias desde una postura de genuina curiosidad y olvidándome de la posición de experta.