En el área afectiva: estas personas con más vulnerables a determinados sentimientos como el dolor, placer, aburrimiento, diversión, alegría, envidia, celos, vergüenza,… Les cuesta mucho pensar sobre sus sentimientos, tiene baja tolerancia a la frustración, y una gran impulsividad. Todo esto genera dificultades para adaptarse al ambiente y relacionarse normalmente con otros. Suelen sufrir ansiedad, baja autoestima, aislamiento del mundo.