Robespierre, líder del Reinado del Terror, fue ejecutado, lo que llevó a una moderación en la revolución y a una nueva Constitución en 1795. Se estableció el Directorio, un gobierno con cinco directores, que enfrentó conspiraciones de grupos radicales y defensores del Antiguo Régimen. Francia estaba en guerra con monarquías absolutas. En este contexto, Napoleón Bonaparte, un joven militar, dio un golpe de Estado y se convirtió en líder político. En 1804, pasó de ser Primer Cónsul a Emperador de Francia con el apoyo popular.