El taller está diseñado para que los alumnos aprendan de manera activa y reflexiva. En lugar de solo recibir información, van a participar en debates, simulaciones y experimentos que los ayudarán a analizar cómo la ciencia y la ética se relacionan en la vida real.
La idea es que, a través de situaciones concretas, puedan tomar decisiones, argumentar sus puntos de vista y comprender que los avances científicos no solo dependen del conocimiento, sino también de valores y principios éticos. Con esto, buscamos que desarrollen un pensamiento más crítico y sean capaces de cuestionar y reflexionar sobre el impacto de la ciencia en la sociedad.