La historia de la programación está estrechamente ligada a la evolución de las computadoras. Sus orígenes se remontan al siglo XV con la creación de máquinas mecánicas para cálculos básicos, pero el primer gran avance fue la máquina diferencial de Charles Babbage, apoyada por Ada Lovelace, quien es considerada la primera programadora.
Inicialmente, las computadoras solo entendían código máquina, un lenguaje binario complejo. Para simplificar la programación, surgió el lenguaje ensamblador, que reemplazó los números por abreviaturas en inglés. Sin embargo, a medida que las computadoras se volvieron más avanzadas, se desarrollaron lenguajes de alto nivel, facilitando la escritura.