A diferencia del español, cuyas academias o gobiernos buscan limitar el acceso que otras lenguas tienen a su léxico, o la variabilidad del mismo; el inglés adopta cuanto puede y es el uso el factor discriminante en su inclusión al propio vocabulario. En el diccionario de Oxford se pueden encontrar alrededor de 500,000 palabras, mientras que en la versión impresa del 2001 de la RAE se encuentran alrededor de 100,000. (Prieto, 2018)