La Declaración Universal de los Derechos Humanos sentó unas bases para su reconocimiento ya en 1948. La Conferencia de Teherán, en 1968, estableció el derecho a decidir sobre la reproducción. La Conferencia de El Cairo, en 1994, definió, por primera vez, la salud reproductiva como un derecho humano. La Conferencia de Beijing, en 1995, complementó que firmeza que también la autonomía sexual lo es como base de todos los. Desde entonces: