Historia: La programación tiene sus raíces en la necesidad de automatizar cálculos y procesos. Aunque el concepto de algoritmos existe desde hace siglos, fue en el siglo XIX cuando Ada Lovelace diseñó el primer conjunto de instrucciones para la Máquina Analítica de Charles Babbage, sentando las bases de la programación moderna. A inicios del siglo XX, computadoras mecánicas como la ENIAC y Colossus fueron programadas mediante tarjetas perforadas y circuitos físicos, hasta que en los años 50 surgieron los primeros lenguajes de alto nivel como Fortran y COBOL, facilitando el desarrollo de software. La evolución continuó con C en los años 70, que permitió mayor eficiencia, y con la llegada de la Programación Orientada a Objetos en los 80, con lenguajes como C++ y Smalltalk, mejorando la estructura y reutilización del código. El auge de Internet en los años 90 trajo lenguajes como Java y JavaScript, que impulsaron las aplicaciones web interactivas, mientras que Python ganó popularidad por su simplicidad. Desde los 2000, frameworks como .NET, Ruby on Rails y herramientas de desarrollo han hecho la programación más accesible. Hoy, con la inteligencia artificial y la computación cuántica, la programación sigue evolucionando, pero la lógica y creatividad humana siguen siendo esenciales en su desarrollo.