Al finalizar la Educación Primaria, los niños y niñas desarrollan autoconocimiento, aceptan sus emociones, practican la empatía y respetan a las autoridades. Valoran su entorno cultural, reconocen derechos y deberes, fomentan la convivencia democrática y buscan resolver conflictos pacíficamente. Además, asumen responsabilidades, confían en sus capacidades y cooperan sin estereotipos.